Llegas de improviso a casa de tu mejor amigo y la puerta de entrada se encuentra entreabierta, entras y descubres a su madre montando al plomero, sin inmutarse te invitan a unirte a la acción, parece que el caño trasero de la mamá de tu colega falta por ser destapado aún, ¿dejarías que continúe apretado aquel prieto conducto? o procederás a destaparlo con todo el vigor que la ocasión requiere que lo hagas.
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