Tu compadre llegó a visitarlos pero solo se encontraba tu hija pequeña para atenderle, como buena ahijada se disponía a entretenerlo cuando llegaste abruptamente a casa y la descubriste con las manos en la masa, o en este caso en la gorda y venosa polla de su padrino, lejos de importarle tu presencia e incluso tus quejas sigue en los suyo después de mandarte literalmente a tomar por culo, ese es el respeto que te merece tu pequeña niña.


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