Te gusta burlarte del pequeño pene de tu amigo y esta última vez que te vino a visitar no fue la excepción, eso lo hizo sentirse mal, al grado que tu madre y hermana lo defendieron, te saliste a la calle para no escuchar el sermón, animado por ellas les mostró su pene, tenía el tamaño justo para jugar con él legueteándolo y chupando al unísono por ambas mujeres hasta hacerlo acabar copiosamente en sus lenguas levantándole la autoestima perdida.

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