martes, 15 de enero de 2019

Aparecer de improviso en casa cuando el portero del edificio está dando mantenimiento al húmedo coño de tu mujer ensartándola en todo lo alto del sofá donde te sientas a ver el fútbol los fines de semana no tiene precio, pero además que te lance una mirada de recriminación por llegar antes de tiempo eso si no es tener vergüenza de parte de esa jodida puta de mierda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario