Sientes morirte al entrar a tu hogar y sorprender a tu madre cabalgando cual amazona brasileña la enorme polla del odioso vecino del piso de abajo, el cual se jacta de cogerse a todas las mujeres del barrio y tristemente mientras escuchas el sonido de las nalgotas de mamá chocando con la pelvis del tipo y sus gemidos de placer te das cuenta que tiene toda la razón el bastardo.
con ese gran culo que se carga mi madre esto iba a suceder tarde o temprano
ResponderEliminar