martes, 1 de enero de 2019

Después de un día agotador en el trabajo lo que menos te esperas es llegar a casa y toparte con semejante escena en la sala de tu hogar, aunque eso no parece incomodar en lo más mínimo a los amigos de tu hija quienes la siguen taladrando salvajemente al unísono pese a sus súplicas de que paren por tu repentina e incómoda presencia.

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